jueves, 20 de septiembre de 2007

Sombreros Panamá... del mero Ecuador






Esta historia sucede en Panamá:

Un comprador conocedor de la fama y calidad de los sombreros "Panamá" desembolsa 300 dólares por un sombrero dizque "auténtico". Sin embargo, el vendedor se lo entrega en una caja que dice: "Hecho en Ecuador". ¿Fraude? En absoluto. En realidad, el verdadero panamá se elabora en Ecuador. Pero ¿cómo surgió tal denominación errónea? Y ¿por qué cuesta dicho sombrero tantos cientos de dólares?

A mediados del siglo XIX, tanto las personas que participaban en la contrucción del Canal de Panamá como los buscadores de oro que acudían a California por el estrecho istmo de Panamá, compraban sombreros importados del Ecuador. Con el paso del tiempo, estos recibieron el nombre del lugar de compra en vez del de origen. En cualquier caso llegaron a ser muy populares. En 1849, por ejemplo, el Ecuador exportó más de doscientas veinte mil unidades. En 1855, un francés residente en Panamá presentó los sombreros en la Exposición Universal de París. Los franceses, amantes de las nuevas tendencias, quedaron impresionados con el fino material, y hasta lo llamaron “tejido de paja”. Al poco tiempo, se convirtió en un complemento obligado.

Muchos personajes, entre ellos Winston Churchill, han llevado panamá. La popularidad del panamá aumentó a principios del siglo XX a raíz de la aparición en la prensa internacional de una fotografía del presidente estadounidense Theodore Roosevelt luciendo un elegante fino, lo cual también elevó su demanda. Las empresas más importantes del mundo se encargaron de su distribución. Se llegó al grado tal en Turquía que las leyes de modernización del país prohibieron en 1925 el fez (gorro tradicional) e impusieron el uso del panamá. En 1944, este ocupaba el primer lugar de las exportaciones ecuatorianas.

Durante la segunda mitad del siglo XX disminuyó el uso del sombrero en general; sin embargo, el distinguido panamá ecuatoriano mantuvo su aura. De hecho, los sombrereros de prestigio de todo el mundo se disputan los ejemplares de máxima calidad. Los elegantes panamás han cautivado tanto a famosos de antaño como a los de la actualidad. Entre sus usuarios se cuentan Winston Churchill, Nikita Kruschov, Humphrey Bogart y Michael Jordan, por mencionar a unos pocos.

Claro está que existen imitaciones menos costosas fabricadas en serie; pero muchas se parten, y otras no dejan pasar el aire. En cambio, el genuino panamá es ligero, fresco y dura toda la vida. Se teje a mano y, por tanto, cada ejemplar es único. Aunque los de menos calidad cuestan unos cuantos dólares, los mejores, los superfinos de Montecristi, superan los 1.000 dólares. La calidad está en función de la finura y regularidad del tejido así como de la uniformidad del color.

Con todo esto aclarado, no olvides que el auténtico sombrero panamá solo se confecciona en el Ecuador.


Off

No hay comentarios:

Publicar un comentario